HOMEOPATÍA Y ANORGASMIA

La anorgasmia o trastorno del orgasmo es una de las disfunciones sexuales más comunes, consiste en la ausencia o dificultad para alcanzar el orgasmo y puede afectar tanto a mujeres como a hombres. No alcanzar el climax, o demorarse en exceso puede perjudicar las relaciones, motivando  que algunas parejas puedan entenderlas como incompletas o insatisfactorias. ¿Por qué algunas personas no consiguen llegar al orgasmo? En la mayoría de los casos, la anorgasmia es un problema de origen psicológico

Definición

La anorgasmia se puede definir como la ausencia o deficiencia del orgasmo durante una fase de excitación erótica normal. Este trastorno del orgasmo aparece a pesar de que se esté recibiendo una adecuada excitación, exista un importante deseo sexual, y las condiciones sean apropiadas para alcanzar el clímax. Cuando hablamos de anorgasmia, suele referirse a las mujeres, sin embargo este trastorno también puede afectar a los hombres.

Para establecer un diagnóstico de la anorgasmia se deben tener en cuenta diferentes factores como la práctica o experiencia sexual del paciente, su edad, la duración o idoneidad de la estimulación erótica que se está recibiendo, el nivel de excitación, etc… Cada uno de nosotros necesita un determinado impulso para desencadenar el climax.

Como en las otras disfunciones sexuales, el trastorno del orgasmo produce problemas en las relaciones interpersonales y malestar psíquico.

¿Cómo saber si soy anorgásmica/o no?

Si no eres capaz de tener orgasmos o te resulta muy difícil en más del 75% de las veces que realizas actos sexuales es posible que tengas anorgasmia. Muchas veces la ausencia de orgasmo puede venir acompañada de bajo deseo sexual, aunque no siempre es así. El trastorno del orgasmo es más frecuente en el sexo femenino con una incidencia de entre 16% – 30%. En hombres aparece con una frecuencia de alrededor del 10%. Esta dificultad orgásmica puede ser de diversos tipos: primaria o secundaria, situacional o generalizada.

  • Anorgasmia de tipo primaria: Las personas que lo sufren nunca han alcanzado el clímax. Ni a través del coito ni por masturbación. A pesar de que los hombres puedan eyacular, o no, normalmente. En estos casos, la dificultad para alcanzar el orgasmo ha estado desde siempre.
  • Anorgasmia de tipo secundaria: Esta dificultad no siempre ha estado ahí, sino que surgió en un momento dado. Tras una época en la que se experimentan orgasmos con normalidad, empiezan a surgir dificultades para alcanzar el clímax. Normalmente, cuando se aprende a alcanzar el orgasmo, generalmente no pierde esta capacidad a menos que exista algún problema como una pobre comunicación sexual, un conflicto en la relación, una experiencia traumática, una alteración del ánimo o un trastorno físico, etc..
  • Anorgasmia de tipo situacional: Cuando no se consigue llegar al orgasmo en determinadas situaciones o condiciones hablamos de anorgasmia situacional. Es decir, con algunas personas tengo dificultad para alcanzar el clímax y con otras no, o si me estimulan de cierta manera puedo llegar al orgasmo y de otra forma no. Un tipo de anorgasmia situacional muy frecuente es la anorgasmia coital en las mujeres, en que éstas son incapaces de conseguir el orgasmo durante el coito, pero pueden alcanzarlo con otros tipos de actividad sexual (estimulación directa del clítoris, caricias, masturbación, etc.).
  • Anorgasmia de tipo generalizada: Sucede cuando no puedes tener orgasmos en ninguna situación y con ninguna pareja.

Anorgasmia femenina: Mujeres con problemas para alcanzar el orgasmo

La incidencia de la anorgasmia es mucho más frecuente en mujeresEl término utilizado actualmente para referirse a la anorgasmia en mujeres es, según el Manual Diagnóstico de los trastornos mentales (DSM-5), trastorno orgásmico femenino.

El orgasmo femenino se refiere a la culminación refleja de la excitación de la mujer manifestada por contracciones rítmicas de la pared vaginal y la descarga de la tensión muscular acompañada de niveles variables de placer. Alcanzar el clímax regularmente se se asocia a una elevada autoconfianza, buena autoestima, y deseo de incrementar la actividad sexual. Existen importantes diferencias individuales en la intensidad de orgasmos y respuesta femenina. Se han descrito diferentes estadios (Kaplan) en los que encontraríamos desde aquellas mujeres que pueden alcanzar el orgasmo sólo con sus fantasías eróticas, y en el otro extremo, encontraríamos a aquellas mujeres que únicamente logran alcanzar el orgasmo mediante una estimulación intensa y continuada durante horas. Sin embargo, la mayor parte de las mujeres se encuentra en un punto intermedio entre estas fases, logrando alcanzar el orgasmo a través de la estimulación directa del clítoris, o indirecta a través del coito. La dificultad en la capacidad de llegar al orgasmo en la mujer puede alterar la autoestima, la autoimagen corporal, y la satisfacción en sus relaciones interpersonales. El tipo más frecuente de anorgasmia femenina es el primario, mujeres que nunca han alcanzado el orgasmo. La anorgasmia puede durar toda la vida si no se ponen medios para remediarlo por eso si se aparecen dificultades para llegar al clímax debería acudirse a un profesional. En la actualidad, cada vez más, la mujer reivindica su papel activo en la sexualidad, su necesidad, y derecho al placer sexual, facilitando que la anorgasmia femenina se consulte y trate cada vez más. El reconocimiento del placer femenino y el deseo de experimentar relaciones sexuales más satisfactorias y plenas hacen que cada vez más mujeres pidan consejo, no solo cuando tienen problemas para llegar al orgasmo, también se busca asesoramiento para lograr orgasmos más intensos a través de diferentes tipos de estimulación.

¿Cuales son las causas del trastorno orgásmico femenino?

Este trastorno puede deberse en parte a la deficiente educación sexual que recibimos. Se nos enseña, explícita o implícitamente que las mujeres debemos complacer al hombre y no debemos ser demasiado activas en la cama. Hemos aprendido que debemos ceder la responsabilidad de nuestro placer a nuestra pareja. Esta, por un lado debe saber o “adivinar” lo que nos gusta y nos da placer, en el mejor de los casos. En el peor, sólo se preocupará por su propio placer. Otro problema que experimentamos las mujeres es el tema de conocer nuestro propio cuerpo.  Muy pocas mujeres saben realmente cómo es su zona genital. Como está parcialmente oculto, sólo puedes conocer tus genitales con un espejo. Pero ¿cómo vamos a hacer semejante cosa? Si se nos ha enseñado que los genitales femeninos son vergonzosos y sucios, que debemos ocultar con nuestras piernas cerradas. La masturbación femenina también es un tema muy tabú. Mientras que la masturbación masculina se daba por hecho (primero censurándola y más tarde alabándola) la masturbación femenina se ha obviado. Se creía que era algo que las mujeres no hacen, no tienen esa necesidad, y si lo hacías eras una pervertida o algo peor. Todo ello ha influido mucho en la represión femenina y en que algunas mujeres no lleguen al orgasmo. Esto poco a poco ha ido cambiando, afortunadamente. Sin embargo todavía queda mucho camino por recorrer y mucha educación sexual que transmitir.

Anorgasmia masculina: Hombres con problemas para alcanzar el orgasmo

Se entiende como anorgasmia masculina a la dificultad de sentir las sensaciones placenteras que acompañan el orgasmo. El término clínico para definir la anorgasmia masculina es el de eyaculación retardada o inhibida. La anorgasmia masculina es menos frecuente, pero los síntomas son similares al caso de las mujeres. Dificultades para alcanzar sensaciones placenteras y “ llegar al climax” o “terminar” aunque estemos muy excitados y con ganas de tener relaciones sexuales. Se cree que el orgasmo y la eyaculación de los hombres siempre se da al mismo tiempo, sin embargo no siempre es así. Se pueden dar orgasmos sin eyaculación, los denominados orgasmos “secos”. También es posible la eyaculación retrógrada, que se eyacula hacia el interior, hacia la vejiga. La prevalencia de eyaculación retardada suele incrementarse con la edad. Aunque no debería extrañarnos, ya que la función sexual, sobre todo en hombres, suele disminuir a medida que envejecemos. La anorgasmia masculina se ha relacionado mucho con la ortodoxia religiosa. Algunas de estas creencias limita el conocimiento sexual, provocando que estos hombres “no aprendan” a eyacular o que experimenten una inhibición muy grande. Una gran proporción de hombres con anorgasmia tienen unas creencias religiosas muy arraigadas y algunos de ellos tienen una pobre conocimiento sexual, se masturban poco o nada y sienten culpabilidad ante la masturbación. En ocasiones, algunos hombres sienten placer y satisfacción con la masturbación pero no experimentan el mismo placer si lo hace su pareja. Estas personas han encontrado una forma muy precisa de obtener placer que no puede ser emulado por otra persona. Otro aspecto importante en el desarrollo de la ausencia de orgasmo en hombres es la ansiedad ante el desempeño sexual. En estos casos, el hombre no tiene confianza de poder realizar el acto de forma adecuada, o de ser lo suficientemente atractivo, de satisfacer a su pareja. Esta ansiedad en torno a la incapacidad de eyacular o de hacer en el momento correcto le distrae de los estímulos eróticos que normalmente le excitarían. Como resultado el hombre no está lo suficientemente excitado para alcanzar el clímax.

¿Es lo mismo anorgasmia masculina que impotencia?

La respuesta es no, la anorgasmia masculina se refiere a la imposibilidad o dificultad para llegar al orgasmo una vez que se está excitado, y la disfunción eréctil o  impotencia hace referencia a la incapacidad para lograr o mantener una erección que permita llevar a cabo una relación sexual satisfactoriamente.

Anorgasmia coital

Este tipo de anorgasmia situacional consiste en la incapacidad de llegar al orgasmo durante el coito pero sí mediante otras formas de estimulación, como durante la masturbación o estimulando el clítoris en el caso de la mujer. Suele ocurrir sobre todo en mujeres. Y es que las relacionas sexuales están, generalmente centradas demasiado en el coito. Y parece que este es el fin último, el objetivo de toda relación sexual. Sin embargo esta creencia tan rígida puede limitar bastante nuestra vida sexual. Hay que abrir la mente y dejar de pensar que esto sea lo central. Hay muchas otras cosas que se pueden hacer. Los llamados “preliminares” no tienen por qué convertirse en el “peaje” que hay que pagar para llegar al destino. Pueden convertirse en lo principal. Además, para la mujer, el coito no es la mejor forma de tener un orgasmo. Lejos queda ya aquello que decía Freud de que el orgasmo clitoriano es infantil y el orgasmo vaginal es maduro. La mayoría de mujeres necesitan una estimulación simultánea del clítoris para alcanzar el orgasmo durante la penetración. Y se cree que esto pueda tener un origen anatómico. Ciertos estudios, como este y este, han mostrado que la distancia relativa del clítoris con la entrada de la vagina influye en la capacidad de tener orgasmos durante el coito, mal llamados “vaginales”. Es decir, cuanto más cerca esté el clítoris de la vagina más probable es que tengamos un orgasmo durante la penetración, debido al rozamiento casual de este. Por tanto, aunque se hable de la anorgasmia coital, no creo que este sea un “trastorno” sino más bien algo común que se puede solventar estimulando el clítoris simultáneamente o eligiendo una postura en el que haya más rozamiento con éste.

Causas de la anorgasmia

El orgasmo es un proceso bastante complejo que tiene componentes biológicos, psicológicos y sociales. La anorgasmia se relaciona con el desconocimiento de la propia anatomía sexual y la función genital, y en particular, del desconocimiento de fórmulas adecuadas y eficientes de estimulación. Las causas pueden ser muy diversas, desde biológicas a psicológicas y suelen ser similares en hombres y en mujeres. Las principales causas de anorgasmia son de naturaleza psicógena. Los motivos que la producen son:

  • Estados emocionales negativos
  • Papel del espectador. A veces las personas con trastorno orgásmico u otras disfunciones sexuales son excesivamente vigilantes a su ejecución sexual. Es decir, se prestan tanta atención a sí mismos que se ven como si fueran un espectador externo, en lugar de dejarse llevar.
  • Inadecuada educación sexual
  • Sentimientos negativos frente al sexo
  • Insatisfacción personal o con la pareja. A veces el aburrimiento en la vida sexual, problemas de confianza o conflictos sin resolver con la pareja puede resultar en problemas orgásmicos.
  • Ansiedad ante el desempeño sexual. Esto es bastante frecuente en hombres, ya que tienen la presión de tener que estar siempre disponibles para la relación sexual. Esto les provoca mucho estrés, el enemigo número uno del deseo, la excitación y el orgasmo.
  • Experiencias de abuso sexual. Este tipo de situaciones traumáticas pueden generar una asociación negativa con el sexo y la sexualidad impidiendo el disfrute.
  • Actitudes negativas hacia el sexo
  • Creencias religiosas arraigadas, que pueden ver el sexo y el disfrute femenino como algo pecaminoso y despreciable.

Causas biológicas de la anorgasmia:

  • Diabetes
  • Estados de carencia hormonal
  • Alteraciones en la musculatura perivaginal en caso de las mujeres
  • Lesiones pélvicas
  • Consumo de sustancias
  • Medicación. Los fármacos antidepresivos tienen como efecto secundario el descenso de la libido, el deseo, así como la dificultad orgásmica.
  • Dolor crónico
  • Hipertensión
  • Esclerosis múltiple
  • Daños en la médula espinal

Causas situacionales de la anorgasmia

Hay factores situacionales que perjudican y afectan sobre todo a los orgasmos femeninos, relacionados con la cultura y la educación sexual. De hecho, un déficit de educación sexual es una de las grandes causas de las disfunciones sexuales.

  • Fin de la relación sexual antes de que la mujer esté lo suficientemente excitada para llegar al orgasmo.
  • Ausencia de juegos preliminares
  • Estimulación inadecuada
  • Falta de entendimiento propio o de la pareja acerca del funcionamiento de los órganos genitales y de los gustos de la persona.
  • Falta de comunicación sobre sexo. El hecho de no comunicarse con la pareja acerca de lo que nos gusta o no nos gusta en temas de sexo afecta de forma negativa en la vida sexual de la pareja. A menudo creemos que la otra persona debe saber satisfacernos, debe intuir si nos gusta o no. Y esto es totalmente falso. Es cierto que algo se puede intuir pero no debemos dejar en manos de nuestra pareja nuestro propio disfrute porque ¿quién mejor que nosotros para saber lo que nos gusta o no? Aunque para ello es esencial descubrir lo que nos satisface.

Mitos sobre el orgasmo

Existen dos tipos diferentes de orgasmo: uno vaginal o coital y otro clitoral

Esta afirmación es un poco controvertida y hay opiniones para todos los gustos. Pero lo cierto es que esta distinción no aporta mucho. Tenemos orgasmos, no hay más vuelta de tuerca. Lo que ocurre es que estos orgasmos se pueden alcanzar con diferentes formas de estimulación y pueden sentirse de forma diferente. De hecho, si tienes orgasmos vaginales, como hemos mencionado antes es porque tu clítoris está siendo estimulado de forma indirecta. El clítoris no solo es el capuchón que se puede ver a simple vista. El clítoris es una estructura mucho más grande, cuyas ramificaciones se extienden por toda la zona genital. Es por ello por lo que se cree que realmente el punto G femenino no existe, sino que cuando estimulas este punto en realidad estás estimulando una zona interna del clítoris. La existencia del punto G como una estructura con entidad propia todavía no está probada. De hecho hay mujeres que no sienten placer al estimular esa zona.

  1. El orgasmo no coital es menos satisfactorio que el orgasmo coital

Esto es totalmente falso. Los orgasmos que surgen de la estimulación del clítoris son mucho más intensos que los que puedan alcanzarse sólo con el coito. Y cómo hemos mencionado antes, hay mujeres que no son capaces de tener orgasmos sólo con el coito.

  1. Lo normal y lo habitual es tener orgasmos coitales

Cómo hemos dicho, lo más habitual y normal es que una mujer pueda tener orgasmos estimulando su clítoris y es más difícil que lo haga mediante el coito.

  1. El tener orgasmos mediante la estimulación del clítoris es inmaduro o anormal

Esta afirmación, dicha por Freud no tiene ningún fundamento.

  1. La mujer que se masturba es lesbiana o una pervertida o una adicta al sexo

En realidad, una mujer que se masturba ha demostrado conocer su cuerpo, ser responsable de su propio placer. No es malo, sino es un signo de una buena salud sexual. La adicción al sexo es una cosa totalmente distinta.

  1. El hombre debe saber cómo satisfacer a la mujer

Este mito ha hecho mucho daño a la sexualidad, tanto femenina como masculina. Sobre los hombres recae una presión muy grande. Parece que deben nacer expertos en el sexo y no es así. Tanto el hombre como la mujer deben comunicarse y expresar cómo queremos que nos toquen, lo que nos apetece y lo que no.

  1. Las mujeres tardan más en tener un orgasmo que los hombres

Si la mujer es estimulada de forma correcta puede llegar tardar lo mismo que un hombre en llegar al clímax. Igualmente, algunos hombres pueden tardar un rato en estar suficientemente excitados. Depende mucho de la persona, de la pareja, de la situación y del tipo de práctica sexual.

  1. Para disfrutar del sexo hay que llegar al orgasmo

Es cierto que el orgasmo es una experiencia fantástica, pero también se puede disfrutar del sexo si él. La diversión, la intimidad y la excitación puede proporcionarnos encuentros muy satifactorios también. Hay que dejar de obsesionarse con el orgasmo y verlo como imprescindible. Si llega estupendo, pero si no, no pasa nada.

Tratamiento de la anorgasmia

El tratamiento para la anorgasmia es muy eficaz y la gran mayoría de los casos se solucionan con éxito. El trastorno del orgasmo es un problema de relativamente fácil solución por ello, si crees que puedes sufrir anorgasmia o tu vida sexual no es satisfactoria, no dudes en consultar con un psicólogo especializado en terapia sexual o un sexólogo. Además, acudiendo a un profesional se descartará la existencia de problemas biológicos u otros problemas psicológicos.

El tratamiento de la anorgasmia puede ser individual y/o en pareja. Suele incluir una parte de educación sexual, para romper mitos y falsas creencias acerca de nuestra sexualidad. Se tratarán problemas de comunicación con la pareja en caso de que los haya. También habrá un parte de autoexploración y autoestimulación, de manera que uno conozca su cuerpo y aprenda a darse placer. Posteriormente se realizan ejercicios con la pareja de forma que la relación sexual o el coito pueda satisfacer a ambos y poder llegar al orgasmo.

Además, las terapias psicológicas, no centradas en la anorgasmia, también pueden ser muy útiles. Por ejemplo, se puede tratar la inseguridad, autoestima, problemas de confianza con la pareja, mejorar la comunicación, tratar otros problemas psicológicos asociados…

La práctica de mindfulness también puede ser útil. Puede ayudar a que prestemos atención a las sensaciones sexuales, sin hacer juicios. Más bien, teniendo una actitud abierta, ver con curiosidad lo que estamos sintiendo y dejándonos llevar.

Tratamiento anorgasmia femenina

Para tratar la anorgasmia femenina suele comenzarse con un programa de auto-exploración. Primero explorar todo el cuerpo, conocerlo y descubrir qué zonas nos proporcionan placer. También puede recomendarse el entrenamiento muscular vaginal, en los que se contraen los músculos de la zona genital para fortalecerla y mejorar los orgasmos. Luego se sigue con un programa de auto estimulación, en el que se le pide a la paciente que intente llegar al orgasmo mediante la estimulación del clítoris. En este paso, en al principio, suele ser de mucha ayuda vibradores y juguetes eróticos que pueden hacer muy fácil llegar al orgasmo. De esta manera, la mujer aprende cómo son los orgasmos y descubre su propia capacidad orgásmica. También se llevan a cabo ejercicios de relajación y de focalización sensorial con la pareja. Esto consiste en, por turnos, estimular el cuerpo de la pareja para ir descubriendo lo qué le gusta a cada uno. Y en este caso, se centra en la estimulación del clítoris. En la siguiente fase se realiza el coito con la estimulación del clítoris, y también se pueden usar juguetes sexuales y fantasías como forma de enriquecimiento sexual. Como hemos dicho, sólo algunas mujeres pueden llegar al orgasmo durante la penetración sin estimulación del clítoris, por ello, si no consigues llegar al orgasmo sólo con penetración tampoco te preocupes.

Tratamiento anorgasmia masculina

Los tratamientos para mejorar la función orgásmica en hombres suelen consistir en:

  1. Aportar información sobre el problema
  2. Fomentar la participación y responsabilidad mutua de los miembros de la pareja
  3. Modificar actitudes negativas ante el sexo
  4. Entrenamiento en comunicación y habilidades específicas: masturbación, estimulación por parte de la pareja…
  5. También se promueve una asociación de la pareja con la eyaculación. De esta manera se le aconseja al paciente que lleve a cabo juegos y caricias corporales y genitales, eyaculando fuera del coito para así, eliminar la ansiedad asociada al desempeño sexual.
  6. Estimulación manual por parte de la pareja hasta llegar al orgasmo.
  7. Se sugiere que lleven a cabo el coito con la pareja en la posición superior, es decir, dejando todo el trabajo a la otra persona para que el paciente se pueda centrar en su propio placer y así posibilitar el orgasmo.
  8. Por último, realizar el coito normalizado y con el paciente en posición superior.

Ejercicios y consejos para la anorgasmia

Si crees que puedes tener anorgasmia y es algo que te genera mucho malestar lo mejor es acudir a un profesional. Es quien mejor te va a poder ayudar y determinar si verdaderamente ese es el problema o hay alguna otra cuestión que resolver. Sin embargo aquí te contamos algunos consejos y ejercicios para superar la anorgasmia que quizá te puedan ayudar.

  1. Conoce tu cuerpo:
    Es esencial conocer tu cuerpo. Ponte en frente de un espejo y obsérvate. No te juzgues. Exponte a tu cuerpo desnudo y obsérvalo con curiosidad. Las mujeres tenemos más dificultades para conocer nuestra anatomía genital. Para conocer esta parte, toma un espejo de mano y observa cómo son tus genitales. A muchas mujeres les desagrada y lo ven como una parte sucia de su cuerpo, pero es una zona más. Si te cuesta puedes intentarlo varias veces para ir acostumbrándote.
  2. Estimúlate:
    La masturbación y conocer el propio cuerpo es esencial para tener una vida sexual satisfactoria en pareja. Primero acaricia todo tu cuerpo y ve centrandote en las áreas que te dan más placer. Poco a poco ve aumentando la intensidad de la estimulación. Con el tiempo puedes ir aumentando hasta ir acercándote al orgasmo
  3. Prueba vibradores, juguetes sexuales, lubricantes a solas y/o en pareja.
  4. Comunícate con tu pareja. Atrévete a decirle qué es lo que te gusta y lo que no, qué te apetece. Hablad de sexo, de experiencias, de fantasías.
  5. Relájate, déjate llevar. Puedes probar a practicar ejercicios de relajacióny mindfulness, para disminuir la ansiedad ante el rendimiento sexual.
  6. Para las mujeres, prueba en pareja diferentes posturas en las que haya rozamiento con el clítoris, o estimúlalo de forma simultánea en el coito.

TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO

ALUMINIUM PHOSPHORICUM

Aversión al coito en la mujer; no hay orgasmo. Flujo excoriante, sanguinolento, ardiente, amarillento, acuoso; antes y después de la menstruación. Menstruaciones irregulares, escasas, cortas, pálidas. Ulceras de cuello. Prolapso uterino.

ANACARDIUM

No tiene orgasmo.

BERBERIS VULGARIS

En la mujer orgasmo ausente o muy tardío, a veces con dolores. Deseo sexual disminuido. Vaginismo con contracciones y gran sensibilidad. Dolor cortante intenso en la vagina durante el coito; ardor y dolorimiento vaginal.

BROMIUM

Orgasmo ausente o muy retardado.

CONIUM

Trastornos físicos o mentales por supresión del deseo sexual o por continencia o abstinencia sexual prolonga. De ahí su indicación en solterones o solteronas en los que no hay actividad sexual; en viudos recientes; o en personas que, por diversos motivos, incluso timidez, no tienen relaciones sexuales, o en mujeres que no logran su orgasmo por coito interrumpido u otros motivos.

FERRUM

Vagina muy seca; está insensible durante el coito (ausencia de orgasmo) o es muy doloroso.

FERRUM MURIATICUM

Dolor cortante en la vagina durante el coito; no hay orgasmo. Aversión *l coito o deseos disminuidos.

GRAPHITES

Aversión al coito. Ausencia de erección a la mañana; erección incompleta durante el coito y falta de eyaculación o eyaculación precoz; o eyaculación sin erección; orgasmo escaso. Deseos sexuales disminuidos o extrema excitación sexual, sin erección o con violentas erecciones; priapismo. Impotencia; debilidad sexual por abusos sexuales. Durante el coito, calambres dolorosos en las pantorrillas. Después del coito: agotamiento, calor en el  cuerpo, sudores y piernas frías.

INDIGO

Deseos sexuales y erecciones disminuidas, con orgasmo deficiente y eyaculación precoz; o aumento de deseos. Poluciones nocturnas frecuentes,

hasta dos en una noche, con dolores dorsolumbares o tironeantes hacia arrilba en los cordones espermáticos. Testículos hinchados y dolorosos, muy sensibles al tacto. Prurito en el glande

KALI BROMATUM

Esterilidad en la mujer por excesivos deseos sexuales. Aversión al coito; ausencia de orgasmo.

LYCOPODIUM

Los genitales masculinos constituyen uno de los grandes campos de acción de Lycopodium, así como el aparato digestivo y el urinario. Trastornos sexuales: hay una aversión al coito, con pene chico, frío y relajado; las erecciones son incompletas o están ausentes, especialmente durante el coito. Impotencia crónica, de larga data; es uno de los más importantes medicamentos de este problema; con deseos sexuales disminuidos o ausentes (o aumentados, pero sin erecciones); con genitales arrugados o relajados; en gente joven, por excesos sexuales, o en ancianos con fuertes deseos y erecciones imperfectas. Si consigue realizar el coito, la eyaculación es precoz, o muy tardía o ausente, y el orgasmo puede estar ausente. La impotencia puede deberse, entre otros factores, a una ansiedad anticipada antes de afrontar un coito. A veces se duerme durante el coito o está agotado después. Sale líquido prostático.

MAGNETIS POLUS AUSTRALIS

Impotencia con brusca cesación del orgasmo en el momento de más excitación. Dolor en el pene. Retracción dolorosa de los testículos de noche.

MEDORRHINUM

Aversión al coito en la mujer, con ausencia de orgasmo; o deseos sexuales excesivos, sobre todo después de la menstruación, con oleadas de calor y senos fríos. Los senos y, sobre todo, los pezones, están doloridos y sensibles al tocarlos, y están fríos como el hielo.

NATRUM MURIATICUM

Aversión al coito en la mujer, con ausencia de orgasmo; sensación de frío y gran sequedad en la vagina. Vaginismo; dolor y ardor durante el coito.

ONOSMODIUM

Ausencia de orgasmo.  Ausencia completa de deseos sexuales en la mujer; el deseo sexual está destruido; no hay orgasmo; aversión al coito. Prurito vulvar, peor por el flujo y el rascado. Sensación constante de que está por venir la menstruación.

OSMIUM

Eyaculación muy prolongada durante el coito; no tiene orgasmo ni deseos; semen aumentado.

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