DEPRESION PSIQUICA

Trastorno mental caracterizado por sentimientos de inutilidad, culpa, tristeza, indefensión y desesperanza profundas. A diferencia de la tristeza normal, o la del duelo, que sigue a la pérdida de un ser querido, la depresión patológica es una tristeza sin razón aparente que la justifique, y además grave y persistente.

Puede aparecer acompañada de varios síntomas concomitantes, incluidos las perturbaciones del sueño y de la comida, la pérdida de iniciativa, el autocastigo, el abandono, la inactividad y la incapacidad para el placer

.La depresión, el más frecuente de todos los trastornos mentales, afecta a hombres y a mujeres de cualquier edad y clase social, aunque las mujeres, y las personas en ciertos periodos del ciclo vital (adolescencia, menopausia y andropausia, y en general los periodos de crisis o cambios importantes) parecen ser las más afectadas.

La depresión no es culpa de la persona que la padece, como tampoco es una debilidad de la personalidad. Es una enfermedad que es muy frecuente y puede afectar a cualquier persona. Aproximadamente 1 de cada 20 personas, el doble de mujeres que de hombres.

 

Causas de la Depresión:

 

La depresión puede ser el resultado de muchas razones:

La herencia genética (se trasmite en su familia).

Otras enfermedades.

Ciertos medicamentos.

El uso de drogas o alcohol.

Otros problemas mentales (psiquiátricos).

A veces una situación emocionalmente mala (pérdida de un familiar, o un problema de trabajo), pueden desencadenar la depresión o provocar que el paciente no se pueda recuperar completamente, pero en otras ocasiones se presenta incluso cuando todo en sus vidas marcha bien. Entre el 10 y 15 por ciento de las depresiones son provocadas por un problema médico (enfermedad del tiroides, el cáncer, o enfermedades neurológicas) o por medicamentos. Una vez que se da tratamiento contra la enfermedad, o se ajusta la dosis y el medicamento adecuados la depresión desaparecerá.

 

Síntomas de la Depresión:

 

Las personas que padecen de depresión tienen ciertos síntomas característicos que les afectan casi todos los días por lo menos por un periodo de dos semanas.

De estos síntomas los más característicos son: perder interés en las cosas que antes disfrutaba, sentirse triste, decaído emocionalmente o cabizbajo y se asocian a los secundarios: sentir que no tiene energía, cansado, o al contrario, sentirse inquieto y sin poder quedarse tranquilo, sentir como que no vale nada o sentirse culpable.

Que le aumente o disminuya el apetito o el peso.

Tener pensamientos sobre la muerte o el suicidio.

Tener problemas para concentrarse, pensar, recordar, o tomar decisiones.

No poder dormir, o dormir demasiado.

Además se asocian otros síntomas de tipo físico o psicológico, como pueden ser:

Dolores de cabeza.

Dolores generales por todas las partes del cuerpo.

Problemas digestivos o gástricos.

Problemas sexuales.

Sentirse pesimista

Sentirse ansioso o preocupado.

 

Tratamiento Contra La Depresión:

 

La selección del tratamiento dependerá del resultado de la evaluación. Existe una gran variedad de medicamentos antidepresivos y psicoterapias que se pueden utilizar para tratar los trastornos depresivos.

Muchas formas de psicoterapia, incluso algunas terapias a corto plazo (10-20 semanas), pueden ser útiles para los pacientes deprimidos. Las terapias “de conversación” ayudan a los pacientes a analizar sus problemas y a resolverlos, a través de un intercambio verbal con el terapeuta. Algunas veces estas pláticas se combinan con “tareas para hacer en casa” entre una sesión y otra. Los profesionales de la psicoterapia que utilizan una terapia “de comportamiento” procuran ayudar a que el paciente encuentre la forma de obtener más satisfacción a través de sus propias acciones. También guían al paciente para que abandone patrones de conducta que contribuyen a su depresión o que son consecuencia de su depresión.

Los trastornos depresivos son, por fortuna, los que presentan más tratamientos en psiquiatría,  al haber sido ligados con la disfunción de dos de los principales sistemas de neurotransmisores cerebrales, la serotonina y la noradrenalina, por lo que se emplean dos tipos de fármacos: los antidepresivos tricíclicos y tetracíclicos y los inhibidores de la MAO (monoaminooxidasa).

Hay varios tipos de medicamentos antidepresivos utilizados para tratar trastornos depresivos. Estos incluyen los “inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (SSRI siglas en inglés) que son medicamentos nuevos, los tricíclicos y los “inhibidores de la monoaminoxidasa (MAOI siglas en inglés). Nunca se deben combinar medicamentos de ningún tipo – recetados, sin receta o prestados – sin consultar al médico. Cualquier otro profesional de la salud que pueda recetarle un medicamento (por ejemplo el dentista u otro especialista) tiene que saber qué medicamentos está tomando el paciente.

Aunque algunos medicamentos son inocuos cuando se toman solos, si se toman en combinación con otros pueden ocasionar efectos secundarios peligrosos. Algunas substancias, como el alcohol y las drogas de adicción, pueden reducir la efectividad de los antidepresivos y por lo tanto se deben evitar. Las preguntas sobre los antidepresivos recetados y problemas que puedan estar relacionados con el medicamento, deben tratarse con su médico.

Lo importante de un tratamiento:

Cuando se está deprimido el pasado y el futuro quedan por completo absorbidos por el presente, y además no puede imaginar un futuro en el que pueda llegar a sentirse mejor. Una depresión nos coloca en una situación en la que carecemos de perspectiva, estamos inmersos en el sentimiento de desesperanza presente. El estar deprimido conlleva una manera determinada del ver el mundo, independientemente de cuáles sean los motivos que originaron la enfermedad.  Los pacientes deprimidos se piensan, se ven y se sienten a sí mismo de idéntica manera.

Para romper con este tipo de razonamiento es necesario que un profesional ayude al paciente a que pueda modificar su funcionamiento cognitivo y pueda cambiar los estados de ánimo concomitantes. Salir de ese estado requiere de un tratamiento, de lo contrario los síntomas se van agravando y una depresión no tratada puede desencadenar una depresión mayor.

Lo primero que hay que decir es que los casos de depresión leve a moderada son relativamente comunes, por lo general son pasajeros y pueden desaparecer solos. La infelicidad no es agradable, pero en muchas circunstancias es perfectamente normal.

Sin embargo, para algunas personas, la depresión puede convertirse en un estado generalizado muy grave. Si la depresión es tratada a tiempo, la psicoterapia, el ejercicio, la dieta, el apoyo emocional y la comprensión pueden ayudar al paciente a superarla. En muchos casos, la persona que sufre la depresión tiene la suficiente lucidez y motivación, y tal vez también apoyo, como para abrirse camino hacia la superación de la depresión, aunque a veces puede resultar abrumadoramente difícil.

En el corto plazo, los antidepresivos pueden ser recetados por el médico clínico, pero nunca está de más insistir en que éstos son sólo efectivos en un período muy corto. Los antidepresivos demoran entre dos y cuatro semanas para comenzar a paliar la depresión y, aunque pueden ser de ayuda en el corto plazo, sólo se dirigen a los síntomas y no a las causas, que deben ser atacadas por otros medios, como por ejemplo la terapia, el cambio de estilo de vida o de situación.

Por otra parte, para algunas personas resulta imposible manejar su propia depresión sin altos niveles de apoyo, y hasta pueden llegar a necesitar ser internadas. Esto último debe ser reconocido como algo aceptable y no como una señal de debilidad o de locura. Cuando un paciente es hospitalizado con depresión, es muy posible que el tratamiento con drogas forme parte de un régimen mucho más amplio, que incluye terapia de apoyo, terapia ocupacional y una estricta observación por parte del equipo de enfermeras especializadas. Para aquellas personas cuya depresión es muy resistente, muy profunda y constituye una amenaza para la propia vida, la terapia electroconvulsiva puede ser una opción.

Una de las principales estrategias alternativas o complementarias de los tratamientos con drogas consiste en tratar de cambiar la conducta, lo cual a su vez afectará el modo en que uno se siente. La gente que está deprimida tiende a caminar lentamente, con la cabeza baja y los hombros caídos. Tienen la tendencia a sentarse con la cabeza entre las manos. Si bien es difícil de hacer durante mucho tiempo, el hecho de tratar de caminar y sentarse derecho, con la cabeza alta, puede hacer que uno se sienta diferente.

Las investigaciones han demostrado que las personas que sufren de depresión tienen niveles más bajos de los neurotransmisores serotonina y noradrenalina en et cerebro. No se sabe si ello es causa o efecto de la depresión, pero el reajuste de los niveles de esos transmisores es una parte importante de la ayuda que se puede brindar a alguien para que salga de su depresión. Algunos tratamientos con drogas han sido diseñados especialmente para ello. Los siguientes son algunos tratamientos alternativos a las drogas para tratar la depresión. También pueden usarse como atención complementaria. Considere la posibilidad de una psicoterapia o terapia de apoyo. Ingiera una dieta regular de alimentos integrales. También se ha descubierto que son útiles los suplementos de vitamina B6. Haga ejercicio. La actividad física altera los niveles de neurotransmisores en el cerebro. Cuanto más vigorosos los ejercicios, mayor es el efecto. Cuando alguien está deprimido se produce un descenso en los niveles de serotonina en el cerebro. Los ejercicios aumentan ese nivel. Si uno lo piensa bien, eso tiene sentido. Cuando uno hace ejercicios vigorosos, se cansa pero queda relajado. La falta de actividad física también puede provocar un descenso en los niveles de serotonina, de modo que cuando uno está deprimido y permanece inactivo, el problema se agudiza. Preste atención a su aspecto. Tanto la imagen que usted tiene de sí mismo como su autoestima ya deben de estar bastante bajas, de modo que si usted se descuida, ellas se hundirán aun más. Tratar de verse bien puede ser una gran ayuda para hacerlo sentir bien. Permítase involucrarse en actividades sociales no demasiado exigentes. Tal vez uno siente que quiere evitar a la gente la mayor parte del tiempo, pero este encierro es contraproducente cuando se trata de combatir la depresión. Aprenda a reconocer cuándo experimenta un descenso en su estado de ánimo. Aun cuando está deprimida, la gente con frecuencia experimenta cambios de humor. Los psicofármacos de la homeopatía: antidepresivos En la homeopatía hay muchos principios activos antidepresivos. Sin embargo deben encajar exactamente con las causas de la depresión en cada caso específico.

DEPRESION, TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO

Las depresiones leves se pueden intentar tratar con estos medicamentos homeopáticos. Pero las molestias graves tienen que ser tratadas por un médico especialista porque puede que exista el riesgo de pensamiento suicida, síntoma de la depresión.

 

 Aurum Metallicum

Arum Metallicum es conocido como el principal remedio para la depresión, la depresión maníaca, pensamientos suicidas en combinación con trastornos cardiovasculares. Aurum Metallicum puede tener síndromes depresivos reaccionales y accesos hipomaníacos que alternan con fases de depresión invernal.

Las manifestaciones depresivas de la tercera edad, habitualmente se tratan con Aurum Metallicum cuando son evidentes o están enmascaradas tras una fachada de optimismo, actividad y jovialidad. Se acompañan de lentizfación psíquica e intelectual y por la esclerosis vascular.

Cactus

Sirve como remedio contra la depresión durante la perimenopausia, sobre todo si la paciente sufre trastornos menstruales combinado con palpitaciones y ansiedad.

Cimicifuga

Tratamiento contra la depresión postparto, especialmente después de un parto complicado. A veces es útil para ayudar contra la depresión durante la menopausia, si la paciente tiene el afán de moverse mucho, tiene tendencia a la locuacidad combinado con ansiedad o irritabilidad.

Hyoscyamus

Se usa si la depresión está asociada a una angustia profunda con inquietud, desconfianza a todo y de todos, desesperación y alucinaciones.

Ignatia Amara

Este remedio homeopático se utiliza para tratar una depresión neurótica asociada a lloriqueos y lamentaciones permanente, con nerviosismo y ansiedad extrema causada por la pérdida de un ser querido. Ignatia sufre de síndromes depresivos reaccionales como consecuencia de shocks afectivos y de penas. Hay que pensar en prescribir Ignatia cuando hay miedo, no se soportan las contrariedades, en las vejaciones y cóleras reprimidas, en el dolor que provoca un accidente y/o  la muerte de un ser querido, decepciones amorosas y en el miedo por anticipación.

Lilium Tigrinum

Es un remedio eficaz contra la depresión reaccional y trastornos del comportamiento, principalmente en la fase de la perimenopausia, en mujeres que tienen dismenorrea característica. La depresión está combinada con irritabilidad, nerviosismo y problemas de corazón. Lilium Tigrinum se queja  sobre todo de palpitaciones y dolores cardíacos puramente funcionales.

Lycopodium

Remedio contra depresiones en personas que se caracterizaran habitualmente por la racionalidad y que en situaciones normales tienen un estricto control de sus sentimientos y que además, tienen la tendencia a la soledad y temen al futuro. Las depresiones reaccionales de Lycopodium a veces se acompañan de somatización. Las tendencias depresivas son consecuencia del estrés.

Natrum Chloratum

Medicamento homeopático para el tratamiento de depresiones asociadas con ansiedad, irritabilidad, presión arterial baja y una tendencia al estreñimiento. Estas personas tienen un deseo notable de sal y de comidas saladas y una sensación de debilidad por la mañana sobre las 11 horas.

Nux Vomica

Tratamiento para personas con depresiones asociadas con temor profundo y gran irritabilidad, cólera, agresividad, conductas adictivas. A menudo, para individuos con una pasión por la perfección. Nux Vómica puede tener una depresión reaccional por sobrecarga y preocupaciones profesionales, con un desagrado por el trabajo e insomnio. A veces, incluso puede aparecer un impulso suicida a pesar del temor a la muerte.

 Phosphoricum Acidum

Se usa para tratar depresiones crónicas en combinación con agotamiento o miedo a un futuro incierto. Progresivamente, el enfermo se vuelve indiferente a lo que le rodea e inepto para el trabajo intelectual, conserva la fuerza muscular.

Pulsatilla

Puede curar depresiones relacionadas con una sensibilidad profunda y con tendencia a lloriquear. A menudo en combinación con una  menstruación irregular. Lo sufren especialmente chicas jóvenes en la pubertad.

Sepia Officinalis

Remedio homeopático capaz de curar estados depresivos por reacción a situaciones ansiógenas o secundarias a un post- parto, caracterizadas por introversión, indiferencia afectiva aparente a su entorno, nerviosismo e irritabilidad. También puede servir si existe un rechazo al niño. Principalmente se produce después de un parto difícil.