DR MASI ELIZALDE

Deseo comenzar éste capítulo agradeciendo a Dios la posibilidad de haber conocido al Dr. Alfonso Masi Elizalde estirpe de verdadero médico por su sabiduría, humildad y generosidad.

El único objetivo que me llevó a aceptar con honor y satisfacción la participación en este libro es tratar de transmitir las experiencias vividas junto a quién fuera mi Maestro.

Transité casi treinta años de mi vida junto al Dr. Masi Elizalde transformándome en su más fiel colaborador y agradeciéndole permanentemente la confianza que depositaba en mí, cuando conversábamos en referencia a la técnica homeopática y la preparación de determinadas dinamizaciones solía decirle; “…Dr. ud haga de cuenta que es el ingeniero, yo su obrero y si usted me dice Néstor hay que golpear el frasco 1000 o 5000 veces por cada dinamización yo lo golpearé…” Esta fidelidad al Maestro a la hora de preparar los medicamentos le permitió al Dr. Masi avanzar en la búsqueda de lo que él denominaba la potencia similimun, su teoría se basaba en que debía existir un umbral de sensibilidad y similitud entre la energía vital del paciente y la energía medicamentosa que en ese preciso momento dicho enfermo estaba necesitando y debería recibir, su pensamiento era  que con suministrarle únicamente el medicamento correcto tal vez no alcanzaría la curación, sino que se hacía casi imprescindible encontrar la dinamización correcta o fuerza medicamentosa como la denominaba Hahnemann.

Recuerdo que conocí al Dr. Masi con tan solo 17 años de edad cuando aún cursaba mis estudios en el colegio secundario, mi padre que era socio honorario de la A.M.H.A (Asociación Médica Homeopática Argentina) y había participado como experimentador en la patogenesia de Histaminum (un medicamento que enriqueció las diferentes materias médicas) fue quién me brindó la posibilidad de conocer a Alfonso Masi, así lo llamaban todos sus colegas.

También recuerdo que al escucharlo hablar de doctrina homeopática quedé fascinado, mas allá que desde niño había escuchado hablar a grandes homeópatas que en aquella época de mi infancia se reunían en mi casa a estudiar materia médica, nunca nadie había generado en mí aquella sensación de admiración por la homeopatía como la que me produjo escuchar al Dr. Masi aquella noche y en ese preciso momento creo que decidí seguir los pasos de mi padre, dedicando mi vida con pasión, amor y honestidad a trabajar en la farmacia y con la permanente intención de jerarquizar a través de la buena práctica esta maravillosa terapéutica como es la homeopatía.

En aquel momento el Dr. Masi se guiaba para la elección de la dinamización en sus prescripciones  por la línea Kentiana de la Homeopatía argentina, luego en sus clases y en sus escritos esto era algo que recordaba en referencia a sus comienzos. Con el correr del tiempo fue modificando su forma de pensar y consecuentemente la elección de las dinamizaciones según cada caso ya que nunca se detuvo a utilizar un solo método, sino que escogía el método de dinamización de acuerdo al la necesidad de cada paciente .Los métodos de dinamización utilizados eran ( C.H ) ( F.C ) ( K ) ( L.M  ) y por último ( K.S.M  )  ( la técnica utilizada para la elaboración de las dinamizaciones en sus diferentes métodos la desarrollaremos mas adelante )

Una de las ideas que ocupaban su mente era la búsqueda de la potencia que mas se acercara a la necesidad del enfermo en el momento de realizar una prescripción. En esa búsqueda que casi se podría decir de exactitud, pensaba que si bien el método mecánico de Fluxión Continua le permitía obtener altísimas dinamizaciones este era impreciso. Por tal motivo no le permitiría realizar pequeñas y exactas variaciones cuando fuera necesario. En referencia a esto último escribe y publica en las Actas del instituto lo siguiente; “…La consideración de las desventajas de este método fue de capital importancia para mi práctica ya que posteriormente me llevó a evaluar la poca energía de sucusión del mismo y consecuentemente, a revalorizar los métodos hahnemannianos y de Korsakow…”

También en otro párrafo y como conclusión de la experiencia recogida dice lo siguiente; ”….Quiero consignar que he observado algunos casos en los que trabajaba con la alta precisión que otorga a la preparación de las dinamizaciones el método hahnemanniano, en los que la variación de una operación de dilución y sucusión determinaba un cambio tan radical que demostraba que efectivamente, no hay similimun, sin potencia justa, tal como quería Kent…”

Para una mejor comprensión e interpretación de algunos escritos del doctor Masi Elizalde, publicados oportunamente en las Actas del instituto que a continuación paso a  transcribir,  deseo previamente aclarar la técnica utilizada para la preparación de las diferentes dinamizaciones indicadas por el doctor respetando siempre las mas estrictas reglas  de elaboración en cada una de ellas.

Dinamizaciones; técnica utilizada

 

Dinamizaciones sólidas

 

 

Trituración:

 

 

  1. a) De sustancias tanto sólidas como líquidas incluyendo los tres reinos ; animal, vegetal y mineral.

 

 

 

Se pueden triturar en dos escalas centesimal y decimal.

 

 

  • Escala centesimal:

 

1 parte de droga + 99 partes de lactosa = Trit. 1C

1 parte Trit. 1C   + 99 partes de lactosa = Trit. 2C

1 parte Trit. 2C   + 99 partes de lactosa = Trit. 3C

 

  • Escala decimal:

 

1 parte de droga + 9 partes de lactosa = Trit. 1X

1 parte Trit. 1X   + 9 partes de lactosa = Trit. 2X

1 parte Trit. 2X   + 9 partes de lactosa = Trit. 3X

 

  • Método:

 

Dividir el vehículo (lactosa en tres partes iguales. Agregar primero, parte del primer tercio y triturar para tapar las porosidades del mortero. Luego la droga y el resto de lactosa del primer tercio. Aquí se comienza a triturar durante seis minutos con movimientos del pilón en círculos concéntricos aumentando el diámetro hasta llegar a las paredes laterales del mortero y luego disminuyendo hasta el centro del mismo (punto de partida de la trituración). Este movimiento se repetirá durante todos los tiempos establecidos para la triturración. Luego se raspará con una espátula durante cuatro minutos, tanto el mortero como el pilón, repitiendo posteriormente otra etapa de seis minutos de triturado y otra de cuatro minutos de raspado. agregando el segundo tercio de lactosa, repitiendo el mismo procedimiento al agregar el tercer tercio de lactosa.

El mismo método se aplica para las subsiguientes trituraciones.

 

 

  • Método cincuenta milesimal (dinamizaciones escala L.M.):

 

    1. EL PUNTO DE PARTIDA es una 3ª TRITURACION CENTESIMAL cuyo método fue explicado en el ítem anterior.
    2. Se disuelven 0,05 gramos de la potencia anterior en 500 GOTAS DE UNA SOLUCION con 1/5 DE ALCOHOL a 90º y 4/5 DE AGUA DESTILADA y  colocados en un frasco bien tapado, se le imprimen 100 FUERTES SACUDIDAS. Es la 1ª DINAMIZACION 50 MILESIMAL, con la que se impregnan glóbulos que, una vez secos, se guardan en un frasco bien tapado.
    3. LA DINAMIZACION 50 MILESIMAL se obtiene poniendo en otro frasco NUEVO UNA GOTA DE AGUA y UN SOLO GLOBULO de la 1ª dinamización, agregando 100 GOTAS DE ALCOHOL a 95º, dándole al frasco 100 SACUDIDAS MANUALES, impregnando luego glóbulos que se secan, y se guarda.
    4. Así se sigue para los siguientes grados de dinamización.
    5. Los GLOBULOS que se utilizan tendrán el tamaño necesario para que 100 de ellos PESEN 5 CENTIGRAMOS, de tal manera que, PARA PASAR DE UNA DINAMIZACION A LA SIGUIENTE, al utilizar UN SOLO GLOBULO DE LA ANTERIOR  disuelto en 100 gotas de alcohol, “LA PROPORCION ENTRE GLOBULO Y ALCOHOL ES DE 1 A 50.000”. Hay que tener en cuenta que 500 DE ESOS GLOBULOS apenas llegan a absorber una gota entera de la dinamización anterior.
    6. Uno solo de esos glóbulos, a la dinamización que se desee dar, es lo que se prescribirá (ver Organón parágrafo 272).

 

Por este procedimiento, dice Hahnemann, “toda sustancia medicinal así preparada… se modifica, SE SUTILIZA, sufre una transformación completa, una metamorfosis, llegando a ser una ENERGÍA MEDICAMENTOSA INMATERIAL E INVISIBLE, COMO ESPIRITUAL.

En cifras, “en CADA NUEVA DINAMIZACION, el elemento material del medicamento SE REDUCE 50.000 veces”. Si ya en la 3ª trituración centesimal inicial la sustancia original quedaba REDUCIDA EN 1.000.000 DE VECES, al reducirse en cada nueva dinamización 50.000 veces, debe multiplicarse por esa cifra a cada dinamización, y en la 30ª 50 MILESIMAL “se llega a una fracción que casi no se puede expresar pro cifras”, si pensamos que en la 3ª 50 MILESIMAL ya es de ” 125 SEGUIDO DE 18 CEROS”.

De este, modo se obtienen “remedios cuya ACCION farmacodinámica está DESARROLLADA AL MAXIMO, y cuya REACCION  sobre el organismo es, sin embargo, LA MAS SUAVE”,

 

 

Método Hahnemanniano o de frascos múltiples:

 

Se toma una gota de la droga madre en estado de solubilidad y luego se transfiere a otro frasco que contenga 99 gotas de un vehículo que puede ser tanto agua destilada como alcohol, a continuación se realizan 100 sucusiones obteniendo la primera dinamización centesimal y así sucesivamente de frasco en frasco hasta llegar a potencia deseada, con lo cuál por ejemplo al llegar a una 100 C.H queda claro que hemos utilizado 100 frascos y 100 pipetas diferentes.Deseo aclarar que por expreso pedido del doctor ….  las sucusiones fueron realizadas en forma manual.

 

 

Método Korsakoviano o de frasco único:

 

Número de sucusiones 100 en forma manual.

 

El punto de partida para estas dinamizaciones tal como lo sugiere el Doctor Masi es a partir de la 30 C.H.

Se tomara el mismo criterio de unidad de medicamento especificado en el método hahnemanniano.

La diferencia radica que en este caso se utilizará un solo frasco del que cada dinamización hecha se vuelca todo su contenido utilizando como punto de partida para la próxima dinamización la película que queda adherida a las paredes del frasco volviéndolo a llenar con agua purificada y realizando 100 nuevas sucusiones manuales.

 

 

Fluxión Continua:

 

Aquí el punto de partida es la 200K. La elaboración de las dinamizaciones se realiza a través de un método mecánico en el caso del turbo dinamizador de Lock este produce 2400 revoluciones por minuto y puede funcionar sin interrupción por períodos que van de 4 a 12 horas dependiendo esto último del tipo de refrigeración que se utilice. Tanto la cantidad de solvente utilizada para la preparación de las diferentes dinamizaciones, como así también el tiempo de funcionamiento de dicho equipo paso a detallar.

 

  Dinamización Tiempo Volumen de Vehículo o Solvente
200 c 4 minutos 1 litro
1.000 20 minutos 5 litros
10.000 3 horas 20 minutos 50 litros
50.000 16 horas 40 minutos 250 litros
100.000 33 horas 500 litros
1.000.000 330 horas 5000 litros

 

 

Método K.S.M

 

En lo que respecta a la sigla (K.S.M) diré que identifica el siguiente método; luego de  observar que la elección del remedio había sido la correcta, pero en un determinado momento se producía un estancamiento en la evolución del caso, sintió la necesidad de darle un impulso a la acción del medicamento que pudiera movilizar aún más la energía vital de lo que se había logrado hasta ese momento, razón por la cuál decide aumentar el número de sucusiones  a 1000 (mil) por cada dilución respetando el método (K)  (dinamizaciones realizadas en frasco único y en forma manual) de allí la sigla con que la identificó (K.S.M)   (K)  por haber utilizado el método Korsakow, (S) haciendo mención a la palabra sucusión, y (M) en referencia al número de sucusiones en este caso 1000 por cada dinamización.

 

 

Umbral de sensibilidad y prescripciónes

 

A continuación paso a transcribir algunos escritos publicados y luego aclarar en que forma por estricta indicación del Dr. Masi fueron preparadas las diferentes dinamizaciones.

 

Elección de la dinamización en la primera prescripción

 

            El riesgo, en esta primera decisión, es el superar el umbral de sensibilidad del sujeto. Al respecto, solo puedo decir que, en la mayoría de los casos, no en todos, se ve respuesta con las dinamizaciones situadas por debajo de dicho umbral. Por el contrario, superado el mismo, se reduce mucho el número de ellas que “tocan” al enfermo. Este último motivo valedero para preferir las bajas, o relativamente bajas, en el comienzo del tratamiento. Por mi parte, y teniendo en cuenta que la mayor disponibilidad es la de medicamentos preparados por fluxión continua ( f.c.), acostumbro a comenzar los crónicos por la 10M ( f.c.). el motivo, repito, no es el creer, como antiguamente, que las bajas son más “efectivas” en el agudo, sino el miedo, antes mencionado, a superar el umbral de sensibilidad del paciente y, ante el fracaso, comenzar a dudar del aspecto cualitativo y perder tiempo en una nueva toma del caso; tiempo del que dispongo en el crónico De todas maneras; siguiendo la norma de no repetir la dinamización en la segunda prescripción; la importancia de este punto disminuye y, para el caso del agudo, la falta de necesidad de esperar mucho tiempo el efecto de la primera prescripción realizada con una baja ya que, la respuesta, debe ser proporcional, en velocidad de aparición, al ritmo de la enfermedad) contribuye a minimizar el problema. Esto me permite, antes de abandonar el medicamento, realizar rápidas pruebas con dinamizaciones superiores para cubrir la posibilidad de que se trate del tipo de casos, más arriba mencionados, de falta de respuesta por debajo del umbral. Desde ya que, el fracaso de la primera prescripción en el plazo estimado como correcto, debe implicar el reestudio del caso mientras esperamos el eventual efecto de las sucesivas prescripciones con dinamizaciones más elevadas.

            En cuanto a la elección del método de preparación del medicamento, repito que, el ideal, sería trabajar siempre con los hahnemannianos, ya sea en escala centesimal o cincuentamilesimal, pero se choca con la dificultad práctica de alcanzar muy altas dinamizaciones y, forzosamente, superadas las posibilidades de obtenerlas en un lapso de tiempo aceptable, nos veríamos obligados a cambiar de método. Para mí, una solución intermedia consistiría en partir de una 30 C.H. y continuar con el método de Korsakow ya que, sus dinamizaciones, poseen la energía de sucusión de la que carecen los Fluxión Continua.

            Ahora bien, para el caso que se haya comenzado el tratamiento con C.H. o LM y, sin obtenerse la curación, se hayan agotado las disponibilidades de dichas preparaciones, sugiero continuar con dinamizaciones korsakowianas o Fluxión Continua (según el aparato de que se disponga), hechas a partir de la última C.H. o LM que se haya utilizado. En este caso, no debemos olvidar que, habiéndose superado así el número de Avogadro, los inconvenientes del método de Korsakow desaparecen (salvo la imprecisión en la detención del aparato en una exacta dinamización) y, en consecuencia, la variación numérica que solicitaremos, puede ser pequeña. Por el contrario, si continuamos con Fluxión Continua, no podremos evitar la falta de energía de sucusión, por lo que aconsejo solicitar amplias variaciones.

 

Dr. Alfonso Masi Elizalde.

 

 

Dinamizaciones en la segunda prescripción y posteriores.

 

            La técnica que utilizo para la segunda y sucesivas prescripciones es la siguiente:

 

“…Si, por ejemplo, he comenzado con una 10M, al retomar los síntomas mejorados prescribo la 50M; de necesitar una tercera prescripción la CM; en caso de la cuarta la MM; y, para la quinta, la 100 MM. Si la respuesta es cada vez mas positiva, al llegar a este punto en el que se ha agotado la posibilidad de mayores dinamizaciones Standard, hago preparar, a partir de ella, 100 dinamizaciones más korsakowianas que prescribo así: Lycopodium 100MM (f.c) 100 (k). el mismo procedimiento sigo en el caso de que, determinado medicamento no tenga preparaciones Standard superiores a la MM y la CM y el motivo de pedir tan pequeña variación es no demorar excesivamente el tiempo de administración del medicamento por un lado, y por el otro, mi experiencia práctica con las korsakow en la que sólo me guía, como dijera antes, la noción de su mucha mayor energía de sucusión, hecho que me hace pensar en que, probablemente, 100 dinamizaciones de diferencia podrían ser, en este método, un salto tan grande como el de la M a la 10M en el de Fluxión Continua.

Debo decir que, esta sospecha, se confirma en muchos casos, ya que he podido comprobar notables diferencias entre la acción, por ejemplo, de una CM (f.c) y la que obtengo con la siguiente prescripción de la CM (f.c) 100 (k)…”

 

Dr. Alfonso Masi Elizalde.

 

 

Umbral de sensibilidad y segunda prescripción (Experiencias)

 

Al respecto de este último ejemplo donde el Dr. Masi sugiere utilizar una determinada dinamización (FC) 100 (K)  deseo expresar un caso muy especial, tal vez de esas experiencias compartidas junto al Maestro que perdurará imborrable en mi recuerdo  por el resto de mi vida.

En una oportunidad recibo el llamado de una amiga pidiéndome si por mi intermedio podía conseguir una entrevista con el Dr. Masi ya que en ese momento era casi imposible acceder a un turno de primera vez con el doctor, el motivo de la consulta era por la salud de su madre quién en ese momento contaba con 96 años de edad. Si bien gozaba de un estado de salud física admirable ya que nunca a lo largo de su extensa vida había padecido enfermedad alguna, su estado emocional se veía afectado por una profunda angustia como consecuencia de la pérdida de seis de sus once hijos, razón por la cuál le costaba comprender porqué motivo debía continuar ella con vida ya que naturalmente son los hijos los que están preparados para ver partir a sus padres, y no los padres asumir la perdida de los hijos. A pesar de tratarse de una persona practicante de su religión católica y consecuentemente fuertemente arraigada a la Fe,  la situación a la que la llevaron semejante cantidad de pérdidas la hacía vivir en un estado de resignación, tristeza y desesperanza. Luego de acceder a la primer consulta el doctor le prescribe una dosis de Lycopodium 10 Mil. Quince días después me comentan sus hijos que el cambio a sido fantástico ya que pasó de un estado de resignación a un estado de aceptación, aunque esa mejoría dura poco tiempo ya que nuevamente se manifiesta la pérdida apetito y como consecuencia de esto disminuye su peso, pasa largas horas sin hablar y su estado de tristeza se agudiza más. En una segunda visita nuevamente la prescripción responde a Lycopodium, pero esta vez aumenta la dosis a 50 Mil sin obtener ningún cambio significativo y transcurrido un tiempo prudencial se hace presente una tercera prescripción ahora se trataba de Lycopodium 25 Mil cuya acción si bien produce una leve mejoría en su apetito, no genera ningún otro cambio, ni en la esfera mental, ni en la física.

Un día me llama el doctor y me dice textualmente; “…Néstor estuve pensando en la madre Dolores y llegué a la conclusión que tratándose de una energía vital debilitada por los años, como así también tomando en cuenta la buena respuesta obtenida luego de haberle suministrado la primera dosis de Lycopodium 10 Mil deberíamos acercarnos a esa potencia ya que evidentemente allí debe de estar su umbral de sensibilidad, pero también pienso que en las dinamizaciones que utilicé a partir de ahora será mas importante la sucusión que la dilución con el objetivo de liberar mayor energía o fuerza medicamentosa, razón por la cual le solicito que prepare 100 dinamizaciones por el método de Korsakow en frasco único y en forma manual con 100 sucusiones por cada dinamización partiendo de la 10 Mil preparada a través del dinamizador mecánico de fluxión continua de manera que la identificaré de la siguiente manera … Lycopodium 10 Mil  F.C  100 K…”

Luego de administrarle una única toma de esta dinamización comenzó una serie consecutiva e ininterrumpida de cambios tanto en su carácter como en su actitud. Ya próxima a cumplir los 97 años volvió a ser aquella persona  activa, saliendo a caminar todas las mañanas y aún con los límites propios de su edad deseaba realizar alguna tarea en el hogar, exigente en todos los ordenes, tanto con los demás, como consigo misma, recuperando así su identidad existencial y consecuentemente su salud que se mantuvo en un perfecto equilibrio hasta cumplir los 100 años disfrutando activamente de la fiesta que le habían organizado sus hijas, 2 meses después y luego de haber elegido su mejor vestido, bañarse, peinar prolijamente su largo cabello y perfumar su cuerpo, decidió acostarse en un estado de paz absoluto y entregar su alma a Dios, alma que es principio vital de toda persona por ser intelectual, espiritual e inmortal. Queda demostrado aquí como a los 97 años de edad nada quedaba de la materia que podía tener a los 30 años, aunque sí podemos comprobar como su YO se mantenía intacto. Interiormente continuaba siendo la misma persona. Sigue existiendo algo que da continuidad al ser y es el alma. Alma que da conciencia al YO y al reencontrarse nuevamente con  su energía vital en equilibrio le permitió pensar, actuar y sentir con libre albedrío.

Aquí se manifiesta en todo su esplendor la acción del medicamento homeopático y la intuición del doctor Masi para descubrir con enorme sutiliza ese umbral de sensibilidad al que hacía referencia permanentemente en busca del instrumento que pudiera encontrar el equilibrio de la Fuerza Vital, Energía Vital, Dinamismo Vital o Principio Vital y a partir de allí poder recuperar el estado de salud de cada uno de sus pacientes cuyo único objetivo era tanto brindar calidad de vida, como así también calidad de muerte.

 

En este caso a modo de confirmación por todos los resultados obtenidos que demuestran a través de la experiencia una realidad y no una teoría filosófica como piensan aquellos que desconocen la terapéutica homeopática, considero importante recordar el parágrafo 9 del Organón ; En el estado de salud del hombre, la energía vital (inmaterial) la “dinamis” que anima el cuerpo material (organismo), reina de un modo absoluto y mantiene todas las puertas del organismo en una admirable y armoniosa actividad vital, tanto en sus sensaciones como en sus funciones, de tal manera que el espíritu dotado de razón que habita en ese organismo pueda disponer libremente de ese instrumento vivo y sano para alcanzar los mas altos fines de su existencia.

Antes de finalizar como homenaje al Maestro y ejemplo para todos aquellos médicos que deseen practicar tan maravillosa terapéutico como es la homeopatía, deseo expresar la imagen que el doctor Alfonso Masi Elizalde dejó en mí. La misma está referida a la misión que todo médico debe cumplir, dedicándose integralmente a cada enfermo en la búsqueda de la armonía física, psíquica y espiritual y no únicamente la ausencia de enfermedad, que capacita al hombre para llevar a cabo la misión que Dios le ha encomendado, tomando en cuenta para ello la etapa de la vida en que éste se encuentre.

Con lo cuál la misión del médico no debe limitarse únicamente hacia lo físico-químico de la enfermedad, sino que su acción debe ser integral, no debe ser estática sino dinámica como lo es la vida misma. Por ese motivo la insistencia en la búsqueda de la dinamización correcta y el cambio de método en la preparación de los medicamentos, tantas veces se haga necesario como parte de ese dinamismo del enfermo que se proyecta hacia su propia armonía.

Por esa razón tal como queda ampliamente demostrado en el caso anteriormente citado, la muerte no aparece como una frustración del médico, sino como su éxito ya que ha ayudado a su paciente a poder exaltar al máximo su talento y capacidad, tanto física, como espiritual en cada etapa de su vida y cuando ésta llega al final, allí cesa la función del médico, no en un grito de fracaso o impotencia, sino en la satisfacción de la misión cumplida, tanto por parte del enfermo, como así también del médico.

 

Néstor Godoy.