NARCOLEPSIA

La narcolepsia es una enfermedad autoinmune ​cuya prevalencia en la población es muy baja. Se caracteriza por la presencia de exceso de somnolencia irresistible durante el día. Puede causar cataplejía (parálisis o debilidad extrema bilateral de un conjunto muscular), alucinaciones hipnagógicas (visiones fugaces en la transición vigilia-sueño) o hipnopómpicas (transición sueño-vigilia); incluso puede haber parálisis del sueño, e interrupción del sueño nocturno. De acuerdo con estudios epidemiológicos, la prevalencia de este trastorno neurológico del sueño en la población adulta se ubica entre un 0,02 y un 0,16 %, afectando en forma similar a hombres y mujeres.

TERAPÉUTICA

El tratamiento de la narcolepsia es sintomático. La somnolencia se trata con estimulantes. El metilfenidato se considera el fármaco de elección. También se utilizan con indicación de primera línea, la dextroanfetamina y la metanfetamina, especialmente cuando el metilfenidato es ineficaz. Una reciente incorporación a la terapéutica de este trastorno es el modafinilo: un psicoestimulante indicado para la narcolepsia, con menor potencial de abuso que las drogas anteriores, y con un perfil de efectos secundarios bastante benigno.

MODAFINILO

REACCIONES ADVERSAS: En general es bien tolerado sin embargo, los efectos adversos más frecuentes que se presentan en más del 5% de los casos son: ansiedad, cefaleas, náuseas, nerviosismo, alteraciones del sueño. Con menos frecuencia puede presentar disminución del apetito, diarrea, sequedad de la boca, bochornos, rigidez muscular, congestión o flujo nasal, sensación de hormigueo o picazón de la piel, temblor muscular, vómitos.

TERAPÉUTICA HOMEOPÁTICA

Sin ninguna reacción adversa, el medicamento de elección para esta patología es:

NUX MOSCHATA

MENTALES

Hay un marcado estado de confusión mental, acompañado generalmente de una intensa somnolencia está como intoxicado, como en un sueño, apareciendo o agravándose este síntoma al anochecer, por esfuerzos mentales,en el embarazo, al despertar, leyendo o caminando al aire libre; no sabe dónde está, se pierde en calles bien conocidas; tiene una apreciación inexacta del tiempo (siente que pasa muy lentamente) y de las distancias. Le cuesta mucho concentrarse, pensar o comprender, porque sus pensamientos o ideas son erráticos (más al escribir) o se le desvanecen y desaparecen, sobre todo al hablar, escribir o leer, y antes de la menstruación. Está absorto en sus pensamientos; distraído, peor al leer o al despertar, no sabe donde está ni qué contestar; está parado en un sitio, no lleva a cabo lo que pensó. Cuando contesta a una pregunta, reflexiona mucho antes de responder.

En el embarazo, al despertar, leyendo o caminando al aire libre; no sabe dónde está, se pierde en calles bien conocidas; tiene una apreciación inexacta del tiempo (siente que pasa muy lentamente) y de las distancias. Le cuesta mucho concentrarse, pensar o comprender, porque sus pensamientos o ideas son erráticos (más al escribir) o se le desvanecen y desaparecen, sobre todo al hablar, escribir o leer, y antes de la menstruación. Está absorto en sus pensamientos; distraído, peor al leer o al despertar, no sabe donde está ni qué contestar; está parado en un sitio, no lleva a cabo lo que pensó. Cuando contesta a una pregunta, reflexiona mucho antes de hacerlo, contesta lentamente y, a menudo, lo que dice no tiene relación con la pregunta. Tiene los sentidos embotados. Cuando todo este cuadro se acentúa, entra en un estado de estupor (sobre todo durante la menstruación y los escalofríos) y, un poco más profundamente, llega a un verdadero estado de inconsciencia o coma, que aparece o se agrava durante la fiebre, en una habitación llena de gente, antes o durante la menstruación o por supresión de la misma, en el embarazo y por dolores. En estos casos, su conducta suele ser la de un autómata.

Dentro del contexto de su confusión, se inscriben serios problemas en su memoria, que es muy deficiente, especialmente para lo que acaba de hacer o lo que está por hacer, para lo que ha sucedido; para lo que ha leído u oído, o lo que está por decir o escribir, o de lo que ha escrito; es incapaz de usar las palabras apropiadamente y, a veces, se detiene en la mitad de una frase y la cambia totalmente porque no sabe cómo seguir. Total amnesia de su vida pasada. No reconoce calles o lugares muy conocidos, o se olvida de qué lado de la calle está su propia casa o de calles muy conocidas; o no reconoce a sus parientes. Se equivoca al usar o ubicar las palabras, al escribir omite letras o dice caliente por frío; también se equivoca sobre localidades o lugares o tiene errores de tiempo. Idiocia, imbecilidad. El trabajo mental le es imposible.

Tiene una tendencia invencible al sueño, una somnolencia irresistible; está inmóvil y silencioso, con los ojos siempre cerrados. Esta somnolencia acompaña a todos los trastornos, o estos provocan la somnolencia (ver l). Somnolencia: con trastornos abdominales, durante los escalofríos, antes y después de las convulsiones, durante la diarrea, después de comer y beber, durante las cefaleas, durante la fiebre, en la histeria, con tendencia a reír, como intoxicada, durante las menstruaciones, con los dolores, durante el embarazo, estando sentado, durante el insomnio, después de mover el vientre, al despertar, en las helmintiasis con náuseas, sudores y mareos.